Seguramente estás familiarizado con los clásicos anuncios publicitarios, pero existen múltiples opciones para atraer clientes o potenciar tu marca. Aquí entran estos conceptos: Inbound y Outbound Marketing. Se trata de dos enfoques diferentes para atraer y conectar con potenciales clientes.
En Inbound Marketing, las acciones giran en torno a generar interés en una marca mediante la creación de contenidos. Se trata de una estrategia para generar leads de forma orgánica, ofreciendo contenido útil y relevante que resuelva sus problemas o intereses. Se basa en crear valor y establecer relaciones de confianza. Por ejemplo, se utilizan herramientas como blogs, SEO, redes sociales y contenido descargable (e-books, guías, plantillas, etc), para educar a la audiencia y promocionar tu marca. En este caso, es el cliente quien elige interactuar contigo, dado el valor que estás agregando.
Los beneficios son obvios, puesto que se crea algo fundamental: confianza y credibilidad respecto a tu organización. Sin embargo, este método requiere tiempo para generar resultados, aunque fomentar relaciones duraderas. Dentro de sus desventajas, también se puede mencionar una alta competencia en el márketing de contenidos, y un Retorno de la Inversión (ROI), complejo de evaluar.
Por su parte, outbound es un método considerablemente más tradicional. En simple: las marcas buscan captar la atención del público con mensajes enviados proactivamente. Esto incluye lo clásico: anuncios, llamadas en frío, correos masivos y todo tipo de contenido busque captar la atención del usuario mediante una interrupción. ¿Las ventajas? Se generan resultados más rápidos y simples de medir, por lo que es ideal para generar ventas en el corto plazo.
Los puntos en contra, usualmente, vienen de la percepción de la publicidad como algo intrusivo, puesto que no es algo solicitado por el usuario. Al mismo tiempo, los costos suelen ser superiores a los crecimientos orgánicos.
¿En cuál debería focalizarme?
La respuesta es ambos, aunque depende de tu negocio donde poner énfasis. Ambos métodos pueden complementarse dependiendo de los objetivos y recursos de tu estrategia.
Con Inbound Marketing llegarás a un público más selecto, pero con mayor intención de compra. Con Outbound Marketing tendrás atención de manera más directa e inmediata, pero deberás invertir más recursos si no quieres que eso sea pasajero.
Si buscas construir una marca sólida y relaciones duraderas, deberías poner énfasis en Inbound, el cual es ideal para públicos que investigan antes de comprar (ej.: tecnología, educación, servicios especializados). Al mismo tiempo, si necesitas ventas inmediatas o atraer atención en el corto plazo, el outbound marketing siempre puede ayudar a potenciar un negocio, puesto que permite generar conocimiento de marca rápidamente, sin depender de seguidores existentes.
En síntesis, el Inbound Marketing se enfoca en atraer y educar al cliente potencial, mientras que el Outbound Marketing busca captar su atención de manera más directa e inmediata. Desde Banksia creemos que la tendencia global es hacia estrategias integradas (Inbound + Outbound), lo cual explotará al máximo el potencial de tu organización, en ventas como en la reputación de tu marca.


